NAVIDAD, PROPOSITOS Y ENMIENDA

En estas fechas tan significativas, por lo menos para mí, me pregunto ¿por qué hemos de ser felices  ahora y el resto del año no?

Nos hacemos propósitos, pretendemos ser mejores, pero en el fondo sabemos que es muy difícil conseguir esos objetivos. La navidad tenía que hacernos reflexionar de lo que hacemos el resto del año y pensar que si queremos cambiar cosas o como nos comportamos con los demás tenemos que empezar ya.

Primero ser mejores personas y eso cuesta, porque somos egoístas por naturaleza, digo esto porque pensamos que nuestros vacios emocionales los podemos llenar con cosas vánales que solo hacen acentuar nuestro egoísmo, inseguridades y miedos.  Por desgracia nos damos cuenta de lo importante  que es tener a alguien que nos quiera de verdad, nos abrace y escuche cuando hemos tocado fondo y estamos más solos que la una y las cosas materiales no nos llenan.

El espíritu navideño tenía que prevalecer todo el año, se sea creyente o no lo que importa es el mensaje “AMADOS LOS UNOS A LOS OTROS COMO YO OS HE AMADO”.

Mis propósitos son cooperar para que en este mundo haya más amor que guerras y cuidar este planeta ahora que estamos a tiempo. Hacer que las personas que están solas tengan a alguien que les tienda una mano sin querer nada a cambio. Ayudar sin juzgar, no dejarnos manipular por nadie ni por informaciones que no sabemos si son verdad o mentira. Dejar a un lado nuestro ego, porque hoy estamos bien, pero mañana podemos necesitar la ayuda de quien menos esperamos.

EL  ESPIRITU DE LA NAVIDAD ES AMAR, PROTEGER Y QUERER A TODO SER HUMANO Y A ESTE HERMOSO PLANETA SIN CONDICIONES. HAGAMOSLO Y LA HUMANIDAD HABRA CAMBIADO.